Un informe de las Naciones Unidas indicó que se mantuvo estable durante el año pasado, a difencia del resto de los países de la región; México y Brasil fueron los principales receptores
Como no ocurrió en casi ningún otro país de la región, la inversión extranjera directa (IED) no logró crecer en la Argentina, o sea se mantuvo "relativamente estable", durante el año pasado. Brasil y México fueron los mayores destinos de los desembolsos internacionales.
Así lo indica el Informe sobre Inversiones en el Mundo 2007 elaborado por la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) de las Naciones Unidas difundido hoy, que estimó que el año pasado ingresaron al país 4809 millones de dólares.
"La Argentina fue el único país en el que las entradas de IED permanecieron relativamente estables; disminuyeron un 4%", dice el párrafo de mayor relevancia para el país en el informe llamado Empresas transnacionales, industrias extractivas y desarrollo.
No obstante, el Gobierno se encargó de difundir una actualización los datos brindados por la Unctad, aunque reconoció que el flujo de las inversiones extranjeras se mantuvieron estables o que incluso, "en el mejor de los casos, crecieron un poco" durante el año pasado.
"En la Argentina, se invirtieron entre 5000 y 5500 millones de dólares en 2006", indicó a LANACION.com Ricardo Rosemberg, gerente de estrategia de inversión de la Agencia Nacional de Desarrollo de Inversiones, que aclaró que los datos de la ONU no "están cerrados y que por eso son preliminares".
Según el documento elaborado por la ONU, en tanto, la Argentina sólo es superado por la peor performance en el rubro inversiones de Colombia y Venezuela, que sufrieron importantes disminuciones.
La situación del país queda incluida en varios pasajes sobre la región. "El sector primario siguió siendo atractivo para los inversores extranjeros debido a los precios persistentemente altos de los productos básicos aunque los cambios introducidos en las normas han desanimado en cierta medida a los inversores en algunos países", consigna el informe.
"La tendencia en la región a una mayor intervención económica estatal prosiguió en 2006 en las industrias de extracción e incluso se extendió a otros sectores, como la electricidad y las telecomunicaciones, que se consideran estratégicos en Bolivia y Venezuela", dice, pese a que el país de Evo Morales revirtió la tendencia negativa que evidenciaba durante los últimos años en IED.
Por otro lado, las vedettes de la entrada de capital extranjero continúan siendo Brasil y México, con el ingreso de cerca de 19.000 millones de dólares en 2006. Este último sufrió, sin embargo, una leve disminución aunque sigue representando las tres cuartas partes de la subregión de América Central y el Caribe.
A invertir afuera. Teniendo en cuenta las fuertes compras de empresas argentinas por parte de firmas brasileñas, el informe indica algo esclarecedor. "El fuerte aumento de las salidas de IED de América latina y el Caribe fue encabezado por Brasil, que fue el origen de unas inversiones de 28.000 millones de dólares en el exterior, el máximo histórico del país. Por primera vez, las salidas de IED del Brasil superaron sus entradas".
No obstante, se indica que este aumento se debió en gran parte a la compra de Inco Ltd. -una productora canadiense de níquel- por la compañía minera brasileña CVRD por 17.000 millones de dólares. Chile, Venezuela y la Argentina también invirtieron más de 2000 millones de dólares cada uno en actividades comerciales en el extranjero.
La región. El documento asegura que la IED en América latina y el Caribe aumentaron un 11% a 84.000 millones de dólares durante al año pasado, pero señala que "ese aumento se debió prácticamente en su totalidad a las inversiones en los centros financieros extraterritoriales de la región". Excluyendo los centros financieros extraterritoriales, las entradas de IED permanecieron invariables en América del sur -45.000 millones de dólares- y América Central y el Caribe -25.000 millones de dólares-.
"Se constata que la reinversión de las utilidades se está convirtiendo en un componente importante de las entradas de IED, en particular en América del Sur, gracias al fuerte aumento de los beneficios de las filiales extranjeras", estima el informe. En Sudamérica, la mayoría de los países registraron una elevada tasa de crecimiento de la IED.
Por ejemplo Bolivia, que pasó de valores negativos a positivos, Brasil (25%), Chile (14%), Ecuador (27%), Paraguay (33%), Perú (34%) y Uruguay (62%), pero ese crecimiento fue contrarrestado por importantes disminuciones en dos países: Colombia (-39%) y Venezuela (sobre los que no hay información). Para el futuro, la Unctad prevé que las entradas de IED en América latina y el Caribe, una vez más excluidos los centros financieros extraterritoriales, "aumenten moderadamente en 2007, impulsadas principalmente por el est
ablecimiento de industrias manufactureras o de otras actividades económicas nuevas en la región".
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